No quise dejar pasar la posibilidad de dar mi opinión sobre el Festival de Viña, en general, no solamente del que se realizó este año.
Prefiero partir discutiendo lo que me parece mal, para así terminar con algunos comentarios más esperanzadores, ya que tampoco está todo perdido.
En primer lugar me irrita el monstruo. Pienso que no hay nada que me produzca más verguenza ajena que un público que "pifie" a los artistas, sean chilenos, extranjeros, divertidos, fomes ó lateros. Lo peor de todo, es alentar a que el público insista en tomar actitudes tan irrespetuosas, y que lo hagan ver como algo de lo cual sentirse orgullosos, como una "gracia".
En segundo lugar, está la farandulización extrema que rodea al Festival. La Música ha pasado a 2do ó 3er plano, no puede seguirle el paso a tanto cahuín y sin-sentido que los medios de comunicación transmiten día a día. Ahora, no es que esté mal que se hable libremente de todos los temas que rodean a los artistas, pero al extremo que se ha llegado, me parece musho.
Para terminar (aquí viene el comentario esperanzador) me gusta la idea de que otros Festivales como el de Iquique estén tomando fuerza. Creo que es una excelente noticia que se descentralice la atención que hay sobre el Festival de Viña, ya que hay muchas cosas interesantes ocurriendo en otro lugares también, aunque lo único que espero es que tomen un camino propio y que no caigan en imitaciones, ni copias de malos hábitos como los mencionados anteriormente.
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